El cuidado de los detalles, un importante valor añadido

Cómete Córdoba

Bar Clandestina. Dirección: Avenida Virgen de las Angustias, 45. Teléfono 957 08 27 66.

María Bueno y María del Mar Díaz-Miguel, en su local, el Clandestina.
María Bueno y María del Mar Díaz-Miguel, en su local, el Clandestina.
R. C. Linares

28 de octubre 2016 - 01:00

Además de su vocación, María Bueno y María del Mar Díaz-Miguel, hicieron de la hostelería su forma de vida y el campo en que decidieron formarse. Es por ello que estas dos jóvenes emprendedoras cordobesas aparcaron sus trabajos para adquirir formación en el sector hostelero e incluso decidieron viajar al extranjero para ampliar horizontes. La experiencia adquirida se plasmó hace menos de dos meses en el Clandestina, un bar que en poco tiempo ya destaca por la calidad de sus desayunos, sus tapas y su decoración alternativa.

-¿Cómo surge la idea del Clandestina?

-Llevamos abiertos apenas un mes y medio. El Clandestina surge de la idea de dos socias, mi compañera María del Mar y yo, a las que nos gusta mucho la hostelería. Tenemos bastante experiencia en este campo, en el que hemos trabajado y nos hemos formado estudiando. Después de terminar nuestros estudios estuvimos en Inglaterra trabajando para coger experiencia e ideas en este campo y de vuelta en Córdoba nos surgió la oportunidad de montar este negocio.

-¿Cuál es el toque distintivo de vuestro local?

-El Clandestina es un bar más alternativo, que se sale un poco de la clásica gastronomía de Córdoba. La mayoría de los establecimientos en la ciudad, tanto en su decoración como en su cocina, son más tradicionales y quisimos innovar en ciertas cosas, montar un local diferente, alternativo, mezclando un poco esa idea con lo que también gusta aquí.

-¿Qué encuentra el que entre al Clandestina por primera vez?

-El Clandestina es un bar de tapas. Enfocamos mucho nuestro negocio a los desayunos, en los que tenemos bastante variedad. Ofrecemos zumos naturales, cereales, tenemos diferentes tipos de panes... En definitiva algo más variado y sobre todo saludable de lo tradicional. Además a la hora de las tapas tenemos una carta variada que se ofrece gratis con la consumición, aparte de nuestra carta de cocina. Vamos cambiando tapas e introduciendo nuevas, pero siempre el cliente tiene la opción de elegir. Todo esto dentro de una buena relación calidad-precio, con tapas desde dos euros y medio de una calidad muy buena.

-¿Cómo reacciona el cordobés medio a estas nuevas ideas?

-La verdad que muy bien. En el poco tiempo que llevamos con el local abierto la respuesta es positiva. De hecho, una de nuestras especialidades, que es el salmorejo de remolacha, ha desplazado ya al tradicional, porque la gente lo demanda muchísimo. La gente que nos conoce nos dice que hacíamos falta por aquí, que damos algo que otros no daban.

-¿Creéis necesaria la innovación en la hostelería cordobesa?

-Yo creo que sí, no sólo en la cocina, sino en todo, es bueno cambiar un poco. En el Clandestina eso se ve en el diseño del bar, un poco más alternativo. Y luego nos adaptamos a la clientela y trabajamos mucho con los distintos intolerantes a ciertos alimentos o las alergias. Lo que queremos destacar es la importancia de cuidar los detalles, nos gustan las cosas bien hechas, limpias y bien presentadas.

-El Clandestina va más allá de un simple negocio de hostelería.

-Así es, también queremos proponer a los distintos colectivos de la ciudad que se animen a hacer actividades en el local. Para ello hemos hecho un concurso de poesía para los jóvenes, disponemos de un mural para artistas gráficos que estén empezando y quieran exponer sus trabajos. Y hemos hablado con un coach para empezar a hacer actividades conjuntas. Estamos abiertas a ideas de este tipo.

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