El vecino entra en casa
Córdoba cf · sevilla atlético
En el primer derbi regional de la temporada, el cordobesismo se queda con la cara amarga de la derrota. Los cordobeses Bernardo y David Carmona centran muchas de las miradas.
No era un partido más el de ayer en El Arcángel. Varios factores hicieron del choque un día especial. El primero, el rival, un Sevilla Atlético al que siempre se le tienen ganas, también porque los sevillistas mantienen un histórico de buenos resultados en sus visitas a Córdoba. Además, en el plantel del filial rojiblanco había dos cordobeses, David Carmona y Bernardo, que volvían a casa. Y para colmo, la buena hora del partido propició una gran entrada en El Arcángel, la mejor en lo que va de temporada en el feudo blanquiverde.
Llegaba el Sevilla Atlético a El Arcángel y la tensión en el ambiente se notó desde antes de que el balón echara a rodar. El conjunto sevillista llegó acompañado de un pequeño aunque bullicioso grupo de seguidores ultras, que alborotó la grada de Tribuna con cánticos y desafíos a la afición local. En esta ocasión, tampoco se puede hablar bien de los muchos seguidores blanquiverdes que durante muchas ocasiones en el partido cayeron en la descalificación y el insulto hacia la capital andaluza.
El clásico cántico que todo aficionado conoce y que conviene no reproducir fue respondido con sorna por los aficionados del Sevilla Atlético, que cantaron aquello de "Sólo podéis jugar con el filial". Descalificaciones por ambos bandos y un ambiente en general desagradable, bastante alejado de lo que suele ser deseable en un espectáculo deportivo y más si se trata de El Arcángel, estadio en el que muy pocas veces se suelen dar situaciones de este tipo. Aunque, todo hay que decirlo, siempre sobresalen los maleducados, pero también hubo una gran mayoría que se dedicó a ver el partido sin más, tanto cordobesistas como sevillistas, entre estos últimos sobre todo los que se ubicaban repartido por todo el estadio y alejados del pequeño grupo ultra que acompañó a su equipo desde la capital hispalense.
Además de esta tensión regional tan alejada de lo que debe ser el deporte, el choque de ayer era especial por la vuelta a casa de Bernardo. El menor de los hermanos Cruz -capitán ahora del filial rojiblanco- jugaba por primera vez en la que fuera su casa y las sensaciones para él fueron intensas, como reconoció tras el choque. "Se me han puesto los pelos de punta, por el himno y todos los recuerdos que se me han venido a la cabeza. Ha sido una sensación espectacular.
He disfrutado porque es el himno de mi equipo, el equipo de mi vida", declaró sin tapujos un hombre que, pese a salir del Córdoba de manera poco agradable, sigue guardando en el corazón sus colores blanquiverdes. Ganas de revancha, cero, en un Bernardo que aseguró jugar "por los míos, por el respeto que le tengo al club que me dio la oportunidad, que me tendió la mano y al que le estoy tremendamente agradecido". Una lección de señorío de un chaval que, más que eso, ayer demostró ser todo un señor.
El central no fue el único cordobés sobre el césped, pues David Carmona también tiene sangre califal, por mucho que se marchara a la cantera sevillista bien joven. Ambos tuvieron a muchos familiares y amigos en las gradas de El Arcángel ávidos de seguir en primera persona las habilidades de dos joyas del fútbol cordobés que ahora lucen en la casa sevillista, mientras, curiosamente, el conjunto blanquiverde carece de algún jugador de la tierra en sus filas.
El choque de ayer también fue el que más público congregó en El Arcángel en lo que va de temporada. Un total de 15.192 espectadores fue la cifra que arrojaron los tornos y que reflejó la LFP en su página web, aunque como suele pasar en estos casos la sensación fue de incluso más cantidad de público. A la masiva asistencia ayudó, además del buen número de aficionados visitantes, el tempranero horario del partido y la privilegiada temperatura que se registró en Córdoba.
Tanto fue así que en el palco de El Arcángel se pudo ver al presidente del Sevilla, Pepe Castro, que llegó acompañado del director deportivo de los rojiblancos, un Monchi que se hizo muchas más fotos durante su estancia en Córdoba que cualquier jugador del Sevilla Atlético.
En definitiva, el choque dejó emoción y pique en las gradas, buen fútbol sobre el césped y ambiente de jornada grande en general. El único pero, la derrota del Córdoba, que dejó a su afición con mal sabor de boca, viendo como un vecino indiscreto se metió en casa para llevarse el botín en juego.
También te puede interesar
Lo último