La Junta recuerda al obispo los límites de sus visitas a los colegios
Educación impone cinco condiciones al prelado, que tiene que contar con la supervisión de los inspectores

Cinco condiciones son las que tiene que cumplir el obispo, Demetrio Fernández, a la hora de visitar los centros educativos de Córdoba. Se trata de un conjunto de instrucciones que la Delegación de Educación ya ha vuelto a remitir a los colegios sobre las posibles visitas del prelado o de otras autoridades eclesiásticas. El área que dirige Manuela Gómez remitió ayer una nota de prensa después de que El Día publicara el pasado sábado una denuncia del sindicato Ustea acerca de la forma en la que se realizan las visitas del prelado a los centros públicos.
En su nota, la Junta indica que "la actividad que se pretenda realizar respetará la opción religiosa o no manifestada por las familias y, en su caso, por el alumnado". Señala también que la visita del prelado "deberá enmarcarse en la programación del área de Religión Católica, por lo que afectará exclusivamente al alumnado que curse esta enseñanza". La actividad, continúa el texto, "ha de ser conocida y aprobada previamente por el consejo escolar", mientras que el alumnado que no participe en la misma "recibirá la debida atención educativa de forma continuada y respetando la planificación y funcionamiento ordinario del centro". En último lugar, Educación señala que "como cualquier otra actividad, ésta ha de ser remitida al Servicio de Inspección de la Delegación para su correspondiente supervisión".
Para la responsable de Educación en Córdoba, "el conocimiento de estas claras instrucciones por todas las partes ha de evitar tanto el posible malestar de algunos miembros de las distintas comunidades educativas de los centros como la alteración de unas programaciones que afectan única y exclusivamente a una materia como la Religión Católica, elegida voluntariamente o no elegida por los padres del alumnado".
Una de las últimas visitas que ha hecho el obispo a un colegio de la capital fue el pasado 4 de febrero. Según aparece recogido en la página web www.diocesisdecordoba.com, con fotografías incluidas, ese mismo día el prelado inició la visita pastoral a la cuarta parroquia del casco histórico, la de San Lorenzo. Una visita que incluyó encuentros con alumnos de colegios públicos San Lorenzo y Condesa de las Quemadas, además del centro concertado Salesianos, "donde fue recibido en el Santuario de María Auxiliadora y, a continuación, en el patio del centro lo esperaban los más de 1.300 alumnos y profesores", según la citada información.
En su denuncia, Ustea -que solicitó a la Delegación de Educación que remitiera las instrucciones claras sobre el modo de organizar los encuentros de nuevo a los centros de enseñanza- aseguró que "el obispo de Córdoba sigue proponiendo visitas a los centros públicos, con el claro objetivo propagandístico de mostrar su capacidad de influencia y pretendiendo transmitir sus planteamientos ideológicos" y anotó que las visitas del obispo "pueden ir claramente contra los derechos constitucionales". La organización sindical consideró también que el contenido de dichas visitas "no es bueno para los alumnos, ya que las ideas que se transmite en el caso de don Demetrio son bastante fundamentalistas". Ustea detalló que "en la mayoría de los casos se cortan las clases y se agrupa a todo el alumnado de Religión, haciendo perder las clases correspondientes de la mayoría del alumnado asistente y de los que quedan en las aulas" e incidió en que "parte del profesorado recibe al obispo y asiste al acto".
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