Los fraudes eléctricos se disparan en Córdoba: crecen un 76% en un año

Balance

El número de expedientes abiertos en la provincia superó los 3.400

La natalidad se desploma en Córdoba: un 25% menos de nacimientos en una década

Contadores manipulados para fraude eléctrico
Contadores manipulados para fraude eléctrico / El Día

Córdoba/El número de expedientes de fraude eléctrico abiertos en la provincia de Córdoba a lo largo del año pasado se ha disparado, ya que han llegado a los 3.400, un 76% más que en 2023. Son los datos que ha dado conocer este jueves Endesa, a través de su filial de redes e-distribución, que utiliza la última tecnología y la inteligencia artificial para combatir el fraude eléctrico, lo que ha permitido duplicar la tasa de éxito de las inspecciones contra el fraude realizadas.

Desde la compañía eléctrica han alertado del más que notable incremento del número de expedientes en apenas un año, lo que "pone de manifiesto la magnitud de un problema con graves consecuencias para la seguridad física de las personas, la calidad del suministro eléctrico y el importe de la factura que pagan todos los ciudadanos".

Así, ha destacado que plantaciones de marihuana y grandes consumidores, desde industrias a negocios son las concentran la mayor parte de la energía defraudada en un contexto de creciente profesionalización del fraude.

También ha indicado que la energía recuperada en los fraudes detectados el pasado año por la filial de distribución de Endesa en Córdoba, supero los 21,8 millones de kWh, un 29% más que en 2023.

Según los mismos datos, hay grandes consumos vinculados a negocios e industrias y plantaciones de marihuana concentran la mayor parte del fraude detectado. En concreto, durante el pasado año Endesa desmanteló en Córdoba cada semana una instalación manipulada para alimentar plantaciones de marihuana en operativos en los que acompaña a las fuerzas de seguridad. Estas instalaciones, localizadas en edificios, naves, viviendas individuales o pisos, conocidas como plantaciones indoor, suponen un grave riesgo para su entorno.

Incendios y electrocuciones

Endesa ha recordado que "la manipulación de las instalaciones eléctricas implica importantes riesgos para la salud de la persona que las realiza y de las que le rodean, ya que pueden derivar en incendios y electrocuciones que pueden provocar daños muy graves e incluso la muerte". 

En zonas donde se concentran muchas plantaciones, la demanda de electricidad se dispara a niveles industriales. Se han dado casos de edificios de viviendas que consumían como un hospital, una sobrecarga que hace saltar las protecciones de la red provocando cortes de suministro a todos los vecinos. El nivel de sobrecarga ha llegado a provocar incendios en las instalaciones. Un ejemplo son los 24 incendios registrados este año centros de transformación de e-distribución en Andalucía por la saturación de la red derivada del fraude; cuatro de estas infraestructuras se encuentran en Córdoba.

Estas plantaciones bajo techo, controladas en su mayor parte por organizaciones criminales, generan, además de los peligros físicos por la manipulación de la instalación eléctrica, el deterioro de la seguridad ciudadana en las zonas donde se concentran, afectando a los vecinos y también a los trabajadores. Los trabajadores sobre el terreno de e-distribución y sus contratas tienen que acudir encapuchados y acompañados por las fuerzas de seguridad a hacer su trabajo para evitar su identificación y han sufrido agresiones cuando procedían a desmantelar fraudes.

El impacto de la manipulación de las instalaciones eléctricas es además evidente en la calidad del suministro eléctrico. Las plantaciones indoor de marihuana consumen grandes cantidades de energía para asegurarse las condiciones de luz, temperatura y ventilación adecuadas para acelerar los cultivos y lo hacen mediante enganches ilegales a la red. Cada uno de estos invernaderos de marihuana demanda un volumen de electricidad que equivale al consumo de unas 80 viviendas de unos 100 metros cuadrados. El año pasado, las plantaciones desconectadas de la red en el área de e-distribución acapararon casi el 30% del volumen de fraude detectado por la compañía.

La vinculación entre estas plantaciones y la calidad del suministro eléctrico en determinadas zonas es tal que, tras las redadas realizadas por las fuerzas de seguridad para desmantelar cultivos de marihuana indoor, el consumo eléctrico se desploma y las incidencias llegan a reducirse un 90%.

No obstante, los fuertes descensos en el consumo eléctrico que se registran tras las intervenciones policiales son solo temporales y las conexiones ilegales vuelven a realizarse en cuestión de horas o días. La existencia de un marco penal más laxo que en otros países de nuestro entorno no contribuye a frenar la proliferación de enganches ilegales.

En otros países como Francia, Alemania o Italia se diferencia entre casos graves y leves y el fraude eléctrico conlleva incluso penas de cárcel, mientras que, en España, el robo de energía conlleva pena de multa, no prevé agravantes ni computa para la reincidencia.

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