Salvatorix: "La lectura infantil es una ventana a la imaginación"
Literatura
El cordobés Salvador Díaz Romero tiene dos libros publicados y otro en producción
El cómic cordobés: un mundo con mucha historia en busca de proyección

Córdoba/El primer cuento de tu vida. Coger con tus manos ese libro que observabas de pequeño y siempre te hizo soñar. Recordar aquellas primeras lecturas que el maestro mandaba en clase y tus padres te ayudaban a comprender en casa. La importancia de leer es perenne, aunque sí es cierto que durante una época de la vida es clave para desarrollar diversas técnicas, por ejemplo, de ortografía. De esta manera, autores cordobeses como Salvador Díaz Romero, conocido como Salvatorix, reivindican el valor de la literatura infantil, pues es gracias a ella cuando se desarrolla ese lector que llevan los pequeños en su interior.
Salvador Díaz comenzó dibujando personajes de cuento en los manteles de su casa, que luego completaba con microrrelatos, lo que deja claro su amor por la literatura desde niño. Ya de adulto, durante su etapa como docente -es graduado en Educación Infantil-, fomentó mucho entre su alumnado la redacción y la caligrafía, lo que le ayudó a crear una meta. Al escribir pequeños cuentos, ilustrarlos y decorarlos, sentía que tenía que comunicar todo lo que guardaba en su memoria.
Esos cuentos los guardó con cariño y algunos fueron el germén de las publicaciones a las que más tarde dio vida. Así nació Salvatorix, un juglar del medievo, creado a partir de la inmersión de Díaz en los mundos del circo y de la música. Le bautizó de esta manera porque le hacía viajar a la época de los antiguos celtas y esos personajes de cuento que tanto leía de pequeño.
Escritor y juglar en diferentes eventos, donde combina el cuento con el directo, el autor posee diferentes publicaciones de literatura infantil. Su proyecto primogénito fue una autopublicación llamada Cuentos del Juglar, a la que ahora ha añadido Cuentos y leyendas medievales, editado junto a Cajón de Sastre. Además ya tiene en producción un libro sobre cuentos de Navidad, que tiene previsto lanzar para finales de año.
"Yo no tenía mucha idea de publicar, tenía mucho material, pero nunca me había decidido", recuerda Salvador Díaz, al que el gusanillo le picó "estando en la docencia y viendo que, para los niños, los cuentos son un recurso muy atractivo, aparte de dinámico y atractivo, y suele ser motivador". "Tenía muchos cuentos de diferentes temáticas, pues estar escuchándolos todos los días te da muchas ideas, surgen muchos cuentos de las locuras e ideas de los niños en clase", comenta.
A la hora de ponerse ante el folio en blanco, el autor admite que para escribir cuentos para niños siempre piensa en en fantasías o personajes que le pueden gustar, personajes que ellos mismos crean en clase y comparten con él. "La edad buena para enganchar a los niños a la lectura es entre los seis y los ocho años. También la adolescencia, aunque es una edad complicada", señala Díaz, que apunta que ha tenido "la oportunidad de escuchar a adultos que se han leído mis cuentos, por curiosidad, y lo que más me ha gustado es que les ha hecho sentirse niños otra vez y les ha devuelto las ganas de volver a leer; y esa es la idea".
Pero, ¿qué historias son las que atraen más a los pequeños? En realidad, describe Díaz, si el cuento está bien contado y es original y divertido, "les da igual que sea de un topo, de una vaca o de un caballero; el éxito del cuento es que esté bien narrado y el personaje tengan gancho. Es verdad que a los más pequeñitos les llama mucho la atención los animales y una figura que ahora está muy de moda que son los unicornios".
Para el autor, el momento que vive la literatura infantil es importante, aunque no siempre se refleja. "No le damos la importancia que debemos. Es como todo, los primeros años es cuando se hace la persona, y también el lector, por lo que dotar a los niños de literatura en estos primeros años es lo más importante. Antes que a las pantallas, es importante que el niño tenga acceso a los libros", recuerda.
Como tip para conseguir que los más pequeños vean en el libro una herramienta con la que aprender y divertirse a la vez, Salvador Díaz tiene claro que, "aparte de ser importante para fomentar la imaginación, la creatividad, el lenguaje y la ortografía, el libro es un amigo, un viaje, con el que puedes hacer mil viajes en apenas 50 páginas; es una página abierta al mundo y a la imaginación". "Hoy en día, potenciar la imaginación en la era de la tecnología es muy importante", insiste el autor, que hace hincapié en que, gracias a los libros, además de aprender mucho, "estamos desarrollando el lenguaje oral, la ortografía y un pensamiento crítico, constructivo, creativo, y con eso ya tenemos justificación de sobra".
También te puede interesar
Lo último