El Córdoba CF de Iván Ania: un equipo que se recita de memoria

Córdoba CF

En solo seis jornadas, el técnico ha asentado un once inicial estable que ya es totalmente reconocible

Sanciones al margen, siete jugadores han sido siempre titulares y solo dos puestos parecen abiertos

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Albarrán y Diarra, dos de los fijos para Iván Ania en el Córdoba CF.
Albarrán y Diarra, dos de los fijos para Iván Ania en el Córdoba CF. / Miguel Ángel Salas

Mes y medio de competición ha bastado para que los aficionados del Córdoba CF puedan recitar de memoria el once inicial de su equipo. Tras unas primeras semanas en las que había conocer las intenciones del nuevo entrenador, Iván Ania, ya se puede afirmar con total certeza que el conjunto blanquiverde cuenta con un once inicial reconocible que a nadie sorprende, más allá de las pinceladas coyunturales que el técnico asturiano ha tenido que introducir en algunas jornadas.

En contraposición a la filosofía de Germán Crespo, que prácticamente no repetía por imperativo propio un once inicial, Iván Ania apuesta por asentar las bases de su equipo desde el primer día y en seis jornadas ya cuenta con una sólida columna vertebral en el once inicial, por más que las sanciones y algunas situaciones físicas hayan provocado leves retoques. Así lo atestiguan los datos: siete futbolistas han sido titulares en las seis jornadas transcurridas de liga, con dos saliendo circunstancialmente por sendas sanciones y dos posiciones en las que sí parece haber competencia real por el puesto, al menos de momento.

En este tramo inicial del campeonato, el Córdoba ha contado desde el inicio con Albarrán, Gudelj, Calderón, Álex Sala, Diarra, Carracedo y Casas. A ellos hay que sumar a Carlos Marín y Kike Márquez, titulares en cinco encuentros y que solo salieron del equipo en el momento en que tuvieron que cumplir sanción por sendas tarjetas rojas, para volver de inmediato a los planes de su entrenador. En total, nueve jugadores que parecen fijos y a los que ahora mismo se antoja complicado ver fuera del once titular.

Con esa columna vertebral tan clara y asentada, solo dos posiciones han estado realmente en competencia en estas semanas y han llevado a Iván Ania a buscar alternativas sin estar obligado a ello. La primera es el central que haga pareja con Dragisa Gudelj. Adrián Lapeña empezó el curso como titular y gran apuesta junto al neerlandés de origen serbio para conformar la zaga. Sin embargo, las dudas que mostró el riojano en la victoria en Murcia y, sobre todo, una semana después en la derrota ante el San Fernando, propiciaron la entrada en el equipo de un Carlos García que desde entonces se ha consolidado jugando los tres siguientes partidos desde el inicio. El central cedido por el Cádiz parece ahora asentado, pero por jerarquía e importancia en la planificación de la plantilla, a buen seguro que Lapeña contará con una nueva oportunidad a medio plazo para intentar recuperar el sitio.

La otra posición que parece abierta y en la que Iván Ania más alternativas ha dado a sus hombres, es el extremo izquierdo. El asturiano sabe perfectamente que con Simo y Adilson Mendes debe alternar, al tratarse de dos jugadores de un nivel parejo y que pueden ofrecer cosas distintas al equipo, en función del momento de forma y del rival que haya enfrente cada semana.

Simo contó con la confianza de Ania en las tres primeras jornadas, hecho motivado en parte por las molestias en una rodilla que acompañaron a Adilson en las primeras semanas de temporada. El lisboeta entró en el equipo titular en la cuarta jornada ante el Linares y también partió de inicio en Alcoy, pero esta pasada semana el entrenador volvió a apostar por Simo. Mientras no medien lesiones o sanciones, el perfil izquierdo del ataque apunta a ser una posición variable, pues Ania sabe que debe mantener a ambos futbolistas enchufados para sacar lo mejor de ellos.

Una variante en el esquema

La confianza que Iván Ania ha depositado en ese grupo de jugadores que suman el grueso de los minutos hasta la fecha es tal que incluso un pequeño cambio en el plan de partido como el que se pudo ver este pasado sábado ante el Recreativo Granada no supuso variante alguna en cuanto a los nombres. Frente al filial rojiblanco, el Córdoba CF jugó con con un 4-1-4-1 en el que Diarra se descolgó junto a Kike Márquez, dejando a Álex Sala como único mediocentro defensivo y permitiendo al maliense asumir funciones más ofensivas.

En la rueda de prensa posterior al partido, Ania explicó que buscaba fijar a los mediocentros del rival más cerca de su propio área, evitando la presión a Sala cuando el Córdoba tuviese el balón. Además, la vocación ofensiva de un Diarra que se siente más cómodo cuanta más libertad tiene en el campo también llevó al técnico a probar un dibujo que podría tener continuidad en la visita al Algeciras de este sábado.

Pero más allá del dibujo elegido, y al menos mientras los avatares de la competición no obliguen a otra cosa, el Córdoba CF cuenta con un once inicial que recitar prácticamente de memoria y en el que de momento no se esperan grandes cambios más allá de retoques puntuales.

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