Ganó batallas y perdió la guerra

La trayectoría de Sánchez está llena de encontronazos con los barones críticos del partido que han forzado su dimisión al no estar de acuerdo con su estrategia

Carlos Pérez Gil (Efe) Madrid

03 de octubre 2016 - 05:03

La trayectoria de Pedro Sánchez durante los algo más de dos años que ha estado al frente de la secretaría general del PSOE estuvieron salpicados de encontronazos con los barones críticos que han forzado su dimisión descontentos con su estrategia.

Aunque varios de los dirigentes territoriales que le han desbancado ahora le auparon en julio de 2014 tras ganar las primarias, como la andaluza Susana Díaz, las desavenencias con Sánchez surgieron al poco tiempo.

Éstas son las algunas de las batallas que Sánchez mantuvo con los barones críticos hasta que finalmente ha perdido la guerra tras el convulso comité federal celebrado ayer.

"Me presentaré de candidato a la Moncloa"

Díaz promovió a Sánchez en las primarias para vencer a Eduardo Madina con la idea de que liderara el partido y pactar más adelante la candidatura a la Presidencia del Gobierno.

Sin embargo, en septiembre de 2014, Sánchez anunció que aspiraría a la Moncloa, y pocas semanas después, Díaz le pone la cruz: "Sánchez tiene una estrategia y yo tengo otra".

Las primeras dudas de su liderazgo

En diciembre, el PSOE andaluz deja muy claro que "no toca ahora" decir si apoyará a Sánchez en las primarias a candidato a presidente.

Es una señal de que la convulsión se empieza a avivar, al tiempo que algunos barones, de forma soterrada, airean su enfado y discuten la fortaleza del secretario general, coincidiendo además con el empuje de Podemos en las encuestas.

El cese de Tomás Gómez

En febrero de 2015, a tres meses de las elecciones autonómicas y municipales, Sánchez destituye a Tomás Gómez al frente del PSOE madrileño y nombra una gestora, lo que es criticado por cargos como Carme Chacón.

El secretario general da este golpe en la mesa para frenar el cuestionamiento de su liderazgo consciente de que la rebelión contra él empieza a gestarse.

El fichaje de Irene Lozano

En octubre de 2015, Sánchez anuncia la entrada de Irene Lozano en un puesto destacado de la lista de Madrid a las elecciones del 20 de diciembre, lo que genera fuerte malestar después de que hubiera vertido duras críticas contra el PSOE cuando era diputada de UPyD.

El presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, advierte de que "lo primero" que tiene que hacer Lozano es "pedir perdón" a los socialistas que se sintieron ofendidos por sus ataques.

"Hemos hecho historia"

En las elecciones del 20 de diciembre, Sánchez obtiene el peor resultado del PSOE, con 90 diputados, pero proclama: "Hemos hecho historia, hemos hecho presente y el futuro es nuestro".

El mensaje autocomplaciente, que Sánchez acabó admitiendo que fue un error, irrita a algunos dirigentes que le reprochan falta de autocrítica y su pretensión de disfrazar el mal resultado.

Aplazar el congreso

Una semana después de los comicios, el Comité Federal acuerda la resolución -aún vigente- de votar "no" a la investidura de Rajoy y habilita a Sánchez a intentar formar Gobierno con Podemos y otros partidos, pero le atan las manos advirtiéndole de que antes deberán renunciar a un referéndum en Cataluña.

Sánchez responde anunciando que convocará el congreso del PSOE "cuando lo crea conveniente" frente a la petición de los críticos de que lo haga en marzo.

La cesión de senadores a ERC

En pleno desafío independentista y ante la incógnita de qué combinaciones puede haber para formar gobierno, el PSOE cede cuatro senadores a ERC y a Convergencia para que hagan grupo propio en el Senado.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se une a Fernández Vara en el "desconcierto" por esta medida y asegura que "nada se hace a cambio de nada".

La consulta a Ciudadanos

En el Comité Federal del 30 de enero de 2016, Sánchez anuncia que someterá a referéndum entre la militancia cualquier pacto con vistas a la investidura, algo inédito en la historia del partido.

El secretario no consulta a los barones su plan, como tampoco las negociaciones que posteriormente iniciará con Podemos para intentar llegar a la Moncloa.

No al plan valenciano en el Senado

En puertas de los comicios del 26 de junio, Sánchez frena en seco la pretensión del PSOE de la Comunidad Valenciana de presentar una candidatura conjunto con Compromís y Podemos para el Senado.

"La decisión es clara", zanja Ferraz, que hace al presidente valenciano, Ximo Puig, desistir de su plan, aunque asegura que es un error. Contrariado, Puig se ausenta del acto de proclamación de Sánchez como candidato a la Moncloa.

La batalla final

Tras el nuevo batacazo electoral en Galicia y País Vasco, Sánchez propone primarias en octubre y congreso exprés en diciembre, lo que desata la rebelión de los críticos con las dimisiones en la Ejecutiva Federal.

Sánchez se aferra al cargo y se prepara para librar la batalla decisiva en el comité federal, donde los barones logran tumbar su plan de congreso exprés.

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