Una Córdoba a dos velocidades

Puerto del Calatraveño

La Cámara de Comercio advierte del estancamiento en la provincia, mucho peor en el Norte

Polígono Príncipe Felipe, en Lucena, símbolo del desarrollo antes de la crisis.
Polígono Príncipe Felipe, en Lucena, símbolo del desarrollo antes de la crisis. / Juan Ayala

Existe una Córdoba a dos velocidades. Una zona Norte que pierde población a ritmo acelerado y ve cerrar empresas y perder oportunidades de desarrollo, y una zona Sur que sostiene su censo y asiste a una recuperación económica lenta pero continua. Así, a grandes rasgos, aunque con muchos matices, es una de las conclusiones que puede extraerse del Estudio de Actividades Económicas de Córdoba y su Provincia relativo a 2017, el informe que cada año elabora la Cámara de Comercio y que supone uno de los termómetros más fiables para medir la economía y el desarrollo en las localidades cordobesas.

Según dicho informe, cerraron un total de 138 empresas a lo largo del año pasado, lo que dejó un censo total de 52.252 sociedades. De entre las localidades que más decrecen en número de empresas y actividades, la Cámara de Comercio señala los casos de Peñarroya-Pueblonuevo, Hinojosa del Duque y Pozoblanco, las tres en la mitad Norte de la provincia. El primer municipio vio cómo en un solo año desaparecían 35 sociedades, lo que implica una variación del 5% respecto al año anterior. Hinojosa del Duque, por su parte, cerró 30 empresas, mientras que Pozoblanco, motor de Los Pedroches, vio disiparse 19.

Del segundo bloque, el del crecimiento tras la crisis económica, sobresalen Lucena, La Carlota, Palma del Río y, en menor medida, porcentual, Córdoba Capital. El informe destaca a Lucena, de nuevo, como el motor económico de la provincia; al menos, se trata del municipio que presenta mayor dinamismo. En la anualidad estudiada, nacieron 55 empresas, por las 24 de Córdoba capital. Así, las 3.512 sociedades con las que Lucena cerró el año 2017 sumaron el 1,6% más que en el ejercicio anterior.

Norte contra Sur, crecimiento contra caída, desarrollo contra empobrecimiento. Este diferente comportamiento, que no es nuevo, debería abrir una profunda reflexión sobre qué se ha hecho en los últimos años para superar la crisis económica y si las administraciones públicas, esas que gestionan el dinero de los impuestos, están haciendo lo posible para que todos los cordobeses tengan las mismas oportunidades. Y es evidente que, en el Sur, con Lucena a la cabeza, las infraestructuras y las comunicaciones son indudablemente mejores que en el Norte, donde la Nacional 432 está suponiendo una verdadera traba para que los emprendedores desarrollen proyectos de peso.

En la comarca del Alto Guadiato, con Peñarroya-Pueblonuevo a la cabeza, también se debería abrir una profunda reflexión sobre el destino que se ha dado a las distintas inversiones procedentes del plan Miner, puesto en marcha por el Gobierno central para compensar el cierre de las explotaciones mineras. Y otro apunte más: por qué el Ministerio ha dejado fuera a los municipios de esta comarca de recientes planes orientados al mismo fin si, como demuestran las estadísticas, este conjunto de municipios no ha podido superar el abandono de la minería.

Para ejemplo del inmovilismo que sobrevuela la comarca, hace unos días se conocía que el Ayuntamiento peñarriblense se veía obligado a repetir la licitación para la explotación del hotel municipal tras no recibir ninguna propuesta. Un detalle sintomático de que el Norte, desde luego, no lo está teniendo fácil para salir de la crisis económica.

Dicho esto, ni en el Norte ni en el Sur pueden lanzar las campanas al vuelo. Y es que, según el estudio de la Cámara de Comercio, en 2017 cerraron un total de 138 empresas a lo largo del año pasado en toda provincia, lo que dejó un censo total de 52.252 sociedades, un 0,3% menos que en 2016. Una señal, cuanto menos, del estancamiento del crecimiento económico de la provincia tras la senda positiva iniciada en el último trimestre de 2013. Contado de otra manera, en 40 de los 75 municipios cordobeses se cerraron empresas, es decir, en el 77% del total. Y únicamente en 29 se incrementó el censo de emprendedores, por lo que la salida de la crisis económica y los brotes verdes que alaban las administraciones públicas parecen ser, hasta el momento, espejismos en Córdoba. Algo, desde luego, no se está haciendo del todo bien.

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