Manifestación contra la caza en Córdoba: "Justicia ya para los animales"

Bienestar animal

Decenas de personas recorren el centro de la ciudad para exigir al Gobierno que incluya en la Ley de Bienestar Animal a las razas caninas empleadas en la actividad cinegética

La marcha contra el uso de perros en la caza, en imágenes

La protesta en Córdoba contra el uso de perros en la caza, en fotografías
La protesta en Córdoba contra el uso de perros en la caza, en fotografías / Miguel Ángel Salas

A Betty Boo, una galga de 3 años, la rescataron en Sanlúcar de Barrameda cuando otros perros, una jauría, empezaban a devorarla. Las cicatrices de aquel episodio aún son visibles sobre su piel atigrada. La adoptó Maru gracias a la mediación de la protectora Galgos & Friends y ahora vive en Pozoblanco alejada de escopetas y carreras. Su hermana es Magia, misma estatura, similar color de piel, hocico largo y mirada cabizbaja. A ella la recuperaron en Añora con dos meses y medio: "Estaba atada en corto con una cadena, casi no se podía mover", recuerda Maru.

Por desgracia, en los campos quedan muchas Magias y muchas Betty Boo, hacinadas en perreras que no cumplen las condiciones mínimas de salubridad, cuando no son directamente zulos, aseguran los animalistas, que este domingo se han manifestado en Córdoba para exigir al Gobierno central que no excluya a los perros empleados en las cacerías de la Ley de Bienestar Animal, como inicialmente se ha sugerido.

Tras una pancarta que lucía un rotundo "No a la caza", un centenar de personas, muchas de ellas acompañadas por sus mascotas, se han sumado a una protesta que se ha celebrado de manera simultánea en 40 ciudades españolas a favor del bienestar animal. "Es un sinsentido redactar una Ley de Bienestar Animal para proteger a las mascotas que tenemos en casa y dejar fuera los animales que utilizan los cazadores", ha argumentado Patricia García, la coordinadora de la plataforma No a la Caza (NAC), convocante de la protesta.

Los participantes han lanzado consignas como "No a la caza con galgos y otra razas", "Estos perros no quieren ser de caza", "Caza no es deporte, es asesinato" o "Perros de casa, no de caza". Los ecos han tenido réplicas, incluso, fuera de España, pues en Perpiñán (Francia), Bolonia (Italia) y Colonia (Alemania) también han celebrado marchas similares para "solidarizarse" con "la situación de los perros de caza empleados en España", ha subrayado García. Precisamente, muchos de los galgos y podencos que las protectoras rescatan en Andalucía son adoptados en estos países.

La plataforma NAC está compuesta por más de 200 organizaciones en el conjunto de España. Más allá de la reivindicación concreta de una Ley de Bienestar Animal amplia, los participantes han mostrado "el creciente rechazo de la sociedad a la caza, que cada año acumula más víctimas mortales, tanto de animales salvajes, como de perros como de personas". "Los accidentes con personas vinculadas o no a las cacerías, la situación en la que viven los perros para uso cinegético, los miles de animales masacrados por un supuesto deporte y la incompatibilidad de esta actividad con otras en el campo como el senderismo o el ciclismo son solo algunos de los argumentos que animalistas, ecologistas y personas del ámbito civil muestran para pedir el fin de la caza", sostienen desde la plataforma.

Entre los asistentes también ha cundido la indignación por las imágenes divulgadas esta semana de una macro montería celebrada el pasado fin de semana en una finca de Villaviciosa de Córdoba, donde fueron abatidos más de 400 ciervos y jabalíes.

Aunque, sobre todo, se ha hablado de los cientos de perros, sobre todo galgos y podencos, que cada año son rescatados en la provincia, sobre todo en los municipios de la Campiña, muchos de ellos al final de la temporada cinegética. Se encuentran junto a las carreteras, a las afueras de los pueblos o, directamente, los propietarios se los entregan a protectoras o a centros de control animal cuando ya no los quieren, ha censurado la portavoz de NAC. Patricia García ha puesto el ejemplo de que, esta misma semana, una persona abandonó 13 galgos en Sadeco "porque ya no los quería". "A otros los ahorcan o directamente mueren de inanición", ha denunciado.

Las razones para su descarte son muchas: por no ser válidos, ser lentos, cachorros indeseados, por no tener las cualidades requeridas, ser viejos o simplemente por no servir para cazar. "Para evitar esta situación de sufrimiento, la plataforma NAC reivindica la creación de una ley estatal de protección animal que proteja a esos animales actualmente desprotegidos por ser considerados animales de trabajo, meras herramientas sin derechos ni protección", ha censurado el colectivo.

A Cuba, una regalga que está a punto de cumplir dos años, la encontraron en la calle junto a su madre y otros dos cachorros de la misma camada. "Tenía parásitos, vaginitis... Fue necesario mucho veterinario", cuenta Fran Moreno, de Pozoblanco, donde lamenta que también hace falta una mayor concienciación sobre un problema que supera los límites de la Campiña. Elicia, por su parte, rescató a su galgo Turco, de dos años y medio, en Sevilla. "Cuando vino conmigo, había perdido las uñas y tenía las almohadillas gastadas. Y hay muchos así y peores", cuenta Elicia, de Córdoba, que anima a adoptar: "Aunque parezcan animales muy grandes, solo necesitan un cachito de sofá y que les des mucho cariño".

stats