El bello caminar de Pedroche hacia Piedrasantas

Los Pedroches

La Fiesta de los Piostros, declarada de Interés Turístico de Andalucía, vuelve a reunir a más de 400 cabalgaduras en una cita con siglos de historia

Caballistas camino de Piedrasantas.
Caballistas camino de Piedrasantas. / Sánchez Ruiz

Ayer, como cada 7 de septiembre, los piostros volvieron a reunirse en la puerta de la casa de uno de sus mayordomos –en este caso de la mayordoma Piedrasantas Ruiz–, para, tras recoger también a sus otros mayordomos –en esta ocasión, Emilio Rubio y María García–, recorrer las calles de Pedroche y después dirigirse a la parroquia del Salvador donde recoger la imagen de la Virgen de Piedrasantas para trasladarla a su ermita. La imagen ha permanecido en el pueblo desde mediados del mes de agosto y debía emprender el camino de vuelta al santuario, a orillas del arroyo Santa María.

Fue un recorrido de apenas dos kilómetros de equina pasarela Cibeles esculpida en granito, la piedra propia de la zona, tierra milenaria indefinida y de frontera entre montañas no exenta de un aislamiento secular que ha preservado tradiciones como la de los piostros, fiesta de la que, como se suele decir por esos lares norteños, “nadie guarda memorias”. Tampoco nadie ha buceado en la historia para identificar el término piostro. Al parecer, procede de piostre, que quiere decir mayordomo. Sin embargo, en Pedroche saben que tan sólo se refiere a las caballerías sobre las que viajan las mujeres y hombres en honor a la Virgen de Piedrasantas.

En la ermita no faltó el típico refresco hecho con vino, melocotón y canela, tan particular y que sabe a fiesta. Mantas bordadas de madroño, monturas camperas, cintas y lazos de mil colores volvieron a complementar a las tradicionales jamugas, una silla de montar especial para las mujeres, que se dispone a modo de huso y que, por su tipología, parece haber evolucionado poco desde los tiempos de la Reconquista.

Imagen de la Virgen de Piedrasantas antes del camino.
Imagen de la Virgen de Piedrasantas antes del camino. / Sánchez Ruiz

El recuerdo olía a otros tiempos en la ermita, predio lleno de historia en donde se reunieron durante siglos los alcaldes y familiares del Santo Oficio de la Inquisición de Los Pedroches para celebrarlos concejos de gobierno. Hoy, aún se conservan los bancos donde se sentaban aquellos gobernantes, que litigaban, entre otras cuestiones, sobre la propiedad de la Virgen de Luna –advocación compartida hoy por Pozoblanco y Villanueva de Córdoba– o acerca del reparto de pastos y la bellota de la Dehesa de la Jara.

Ayer, miles de personas se acercaron para presenciar un evento único que fue declarado Fiesta de Interés Turístico de Andalucía en 2010. Pedroche se vistió con sus mejores galas para disfrutar con las más de 400 cabalgaduras engalanadas que participaron en una fiesta que contó con el acompañamiento de la Banda Musical Santa Cecilia. Hoy, ya sin la imagen, los piostros volverán a salir en procesión para iniciar un nuevo camino hacia la ermita de Piedrasantas.

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