El pequeño pueblo de Córdoba donde revivir la auténtica Pasión de Cristo
El Guijo cuenta con su propio Calvario, desde donde se divisa una panorámica espectacular de localidad y de la dehesa que la rodea
El pueblo de Córdoba que 'retumba' cada Semana Santa

La provincia de Córdoba alberga rincones únicos donde vivir una Semana Santa diferente. Además de procesiones y tradiciones gastronómicas de lo más arraigadas, hay pueblecitos, como El Guijo que combinan espiritualidad con paisajes espectaculares que son un auténtico remanso de paz. Ubicado en la comarca de Los Pedroches, es un destino ideal para quienes busquen alejarse del bullicio y los núcleos de turismo masivo sin renunciar a la esencia de la Semana de Pasión.
Con apenas 350 habitantes, El Guijo ofrece un contacto directo con la naturaleza y una interesante arquitectura muy típica del norte de la provincia que descubrir.
Es imprescindible acercarse a conocer la Parroquia de Santa Ana, una construcción que data del siglo XVI y en la que se dice que intervino Hernán Ruiz III. Edificio de gran belleza y sencillez, tiene una única nave distribuida en cinco tramos por fajones apuntados y alberga una Virgen Dolorosa del Siglo XVIII. Aunque si algo destaca es su fachada, donde llaman la atención un conjunto de voluminosos contrafuertes que enmarcan la portada del templo.
Apenas seis kilómetros separan el núcleo urbano de la Ermita de la Virgen de las Cruces, ubicado en el paraje de El Soto. Envuelta en un espacio natural único, está junto al yacimiento arqueológico más importnate de toda la comarca.
La ermita tiene una sola nave y en su interior destaca el baptisterio paleocristiano por inmersión, que se puede ver en la sacristía y que demuestra que este espacio estuvo dedicado a la práctica religiosa desde tiempos remotos.
Su portada es sencilla pero muy bonita y su pórtico se articula en arcos de medio putno y columnas con capitel y basa. Y el conjunto está rematado por una espadaña.
Los amantes de la arqueología no pueden irse sin ver el yacimiento del Cerro de Majadaiglesia, ubicado a mitad de caminio de dos principales vías romanas que atraviesan la zona. Junto a los restos hallados apuntan a la existencia de población desde comienzos del primer milenio A.C. hasta la época tardorromana. De hecho es una razón de peso para afirmar que en este sitio estuvo la antigua Solia.
De gran valor son también los restos de El Soto, en el camino de Majadas y Arroyo de Santa María. Se trata de un relieve, de posible origen griego, procede de El Cato. Se cree que pudo formar parte de la base de una estatua y representa una escena protagonizada por la diosa titular de Eleusis, Deméter, la Ceres romana. Además, en Santa María se han encontrado construcciones hidráulicas de la época medieval.
Las visitas al yacimiento son gratuitas, pero deben ser solicitadas previamente al Ayuntamiento de El Guijo (957159047)
El turista también debe guardar tiempo para ver los antiguos lavaderos públicos, ubicados en la zona conocida como Los Pozos de los que se surtían los lavaderos. Más allá de su función doméstica, fueron lugar de reunión entre las mujeres que acudían a lavar la ropa y de los pastores que pasaban por allí para que sus animales bebieran en los abrevaderos que se conservan en el mismo lugar.
Además hay un lugar de destacado interés paisajístico conocido como Calvario, un lugar cuya fisonomía establece una conexión directa con uno de los momentos más famosos de la Pasión de Cristo en la Biblia. No faltan el olivo y la cruz, en una zona pintoresca dentro del pueblo, y que por su elevación una espectacular panorámica de la localidad por un lado y de la dehesa por el otro.
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